Guía

Cómo imprimir un código QR en 3D a dos colores

Un QR impreso en 3D solo funciona si el móvil distingue claramente el código del fondo, y la forma más fiable de conseguirlo es imprimirlo en dos colores: una base clara y el código en relieve en un color oscuro (o al revés). No hace falta una impresora cara: hay dos caminos y los dos dan buen resultado.

Crear mi QR en 3D

Opción 1: impresora multicolor (AMS, MMU, CFS…)

  1. Descarga el archivo en formato 3MF desde QR3D Print.
  2. Ábrelo en tu slicer (Bambu Studio, OrcaSlicer, PrusaSlicer o Cura). Verás el objeto ya dividido en dos partes: base y código.
  3. Asigna a cada parte el filamento que tengas cargado en cada ranura.
  4. Lamina e imprime. La torre de purga que añade el slicer es normal.

Opción 2: un solo extrusor con cambio de filamento

Como el código va en relieve sobre la base, todo lo que está por encima de cierta altura pertenece al código. Basta con cambiar de filamento en esa capa:

  1. Abre el 3MF y comprueba en la vista de capas dónde empieza el relieve.
  2. En esa capa, añade un cambio de filamento (en PrusaSlicer y OrcaSlicer se hace con el botón «+» junto a la barra de capas; en Cura con el complemento «Pausar en altura»).
  3. Empieza a imprimir con el color de la base. Cuando la impresora se detenga, cambia al color del código y continúa.

💡 Imprime el código en el color oscuro. Los lectores de QR esperan módulos oscuros sobre fondo claro; la combinación negro sobre blanco o gris claro es la más fiable.

Ajustes que marcan la diferencia

Comprueba antes de dar por buena la pieza

Escanea el objeto con la cámara de dos móviles distintos, con luz normal y a unos 20–30 cm. Si falla, casi siempre es por contraste bajo o módulos demasiado pequeños: aumenta el ancho del objeto o acorta el enlace. Más detalles en la guía sobre qué tamaño debe tener el QR.